Menu Cerrar

Cinergía II

abril 2017 // Categorizado en: , ,

Ya podemos compartir algunas fotos más de nuestra campaña para Gas Natural Fenosa, de la que ya hablamos AQUÍ.

La siguiente técnica que utilizamos consistió en proyectar patrones de luz sobre nuestros modelos usando diferentes modificadores delante de nuestra fuente de luz. Como ya dijimos, hicimos experimentos con muchos modificadores diferentes, tanto “oficiales” como distintos objetos que nos gustaban.

Una de las cosas que queríamos conseguir era crear una fina línea de luz dura que atravesara a la modelo. Conseguir que esto funcionara fue más difícil de lo que pensábamos, ya que nos dimos cuenta durante nuestras pruebas de que la mayoría de las veces acabábamos teniendo una línea poco definida, o una con mucho “spill” o que no se podía controlar con facilidad… Tras probar diferentes cosas pedimos algo de material a Broncolor, incluyendo el Pulso Spot, que acabó siendo el ganador. Con él conseguimos tener contornos definidos en nuestra línea así como la habilidad para colocarla donde y como queríamos.

Utilizamos esto en el retrato de Rossy de Palma. Disparamos con luz contínua, con el Pulso Spot como luz principal. También usamos un Octabox 75 cenital, filtrado con azul, un Octabox 150 como relleno, un Octabox 75 como contra y un Strip para el fondo. Además teníamos una pequeña luz apuntando a la lente, filtrada con CTB. Para añadir algo de textura pulverizamos agua entre esta luz y la lente en el momento del disparo.

Para la siguiente fotografía acabamos utilizando uno de nuestros modificadores caseros, en este caso un colador de pasta. Nos gustaba mucho el dibujo que proyectaba sobre la cara del modelo y la manera en que realzaba el ojo más cercano a la cámara. Dado que el ojo tenía mucho protagonismo en este retrato, decidimos usar esta técnica con Maxi Iglesias, que tiene esos impactantes ojos azules.

En este caso utilizamos el Picolite con un snoot y colocamos el antes mencionado colador en un trípode, entre la fuente de luz y el modelo, en el punto exacto donde lo necesitábamos. El Picolite era la cabeza perfecta para esta foto porque necesitábamos una fuente de luz muy pequeña para conseguir sombras nítidas y definidas. Una vez más, disparamos con luz contínua. La razón es porque nos dimos cuenta de que era más sencillo controlar estos patrones de luz tan precisos con luz contínua que con un flash. También teníamos un Octabox 75 cenital, muy cerca del modelo, un strip vertical como contraluz y un Octabox 75 para el fondo.

La siguiente técnica que empleamos fue la de light painting. Hicimos muchas pruebas durante la fase de experimentos para ver cómo podíamos obtener los mejores resultados. Nos dimos cuenta de que tenía su aquel, porque había muchos factores involucrados: tiempo de exposición, intensidad de las diferentes fuentes, velocidad de los movimientos… Tras muchas, muchas pruebas dimos con dos versiones de light painting que nos gustaron.

La primera consistía en usar un tubo fluorescente para crear dibujos alrededor del modelo, y para ello necesitábamos una exposición larga durante la cual alguien tenía que bailar alrededor del modelo empuñando el tubo como un sable láser y moviéndolo en un complicado baile que creaba el resultado deseado. La exposición duró 20 segundos, de los cuales casi todo era baile del sable láser y finalmente el tubo se escondía y se disparaban los flashes para congelar al modelo. Teníamos un Octabox 150 como luz principal y un Octabox 75 como contraluz, filtrado con Steel Blue. Para complicar las cosas, teníamos un filtro ND delante de la lente durante el baile del sable láser que quitábamos rápidamente justo antes de que saltaran los flashes. La fotografía se disparó con un lens baby y nuestro valiente modelo fue nada menos que Hugo Silva, que no solo es un gran actor sino que también demostró ser extremadamente paciente, colaboró mucho y consiguió mantenerse totalmente quieto con alguien meneando un tubo de luz a centímetros de su cara.

La segunda versión de la técnica de light painting que empleamos usaba un esquema similar, pero en lugar de tener un tubo fluorescente como “pincel” utilizamos dos teléfonos móviles con diferentes colores en la pantalla. Usamos una exposición más larga, 30 segundos, y en este caso los flashes se disparaban al comienzo, sin el modelo. Luego el modelo se colocaba en posición y bailábamos a su alrededor con los móviles, asegurándonos de iluminar su cara y cuerpo, y finalmente disparábamos los flashes una última vez. Para esta fotografía tuvimos al director Daniel Sánchez-Arévalo, que consiguió darnos la pose y mirada correctas mientras se mantenía muy quieto, en la oscuridad, con alguien moviendo móviles alrededor de su cara. Muy admirable.

¡Pronto, más fotos!

Designed by: wetpaint.es